Sobrevolando a cámara lenta

Hoy hemos decidido no visitar más templos, al menos por tierra. Así que pasamos la mañana en la piscina descansando y pedimos comida para que la trajeran al hotel. Tras la comida, aprovechamos un poco más la piscina y a las 16:00 nos vinieron a buscar para realizar un paseo en globo aerostático por Angkor Wat.

Dependiendo del aire el globo sale de un sitio distinto, no es un lugar fijo, y tras un breve traslado en furgoneta acompañados de un francés y un galés, que vivían en Hong Kong, intentando tranquilizar a este último que en su miedo a las alturas, llegamos a un pueblo pequeño en medio de campos de cultivo. Los niños salían del colegio y se arremolinaban alrededor del globo mientras lo estaban montando. No debe ser muy frecuente, porque vino mucha gente del pueblo, incluidos los adultos.

Finalmente nos montamos en el globo y empezamos a ascender, a ritmo lento nos desplazábamos por los campos y los pueblos en busca de los templos. Al pasar por algún pueblo el globo descendía para que los niños pudiesen tirar caramelos a los niños de los poblados, los cuáles corrían riendo a recogerlos. 

Fue una sensación extraña, algo incómoda, mientras Hugo y Amalia reían (posiblemente ajenos al contexto), para nosotros no fue precisamente divertido ver como niños corrían en busca de un dulce, testigo de las necesidades de toda aquella gente.

A parte de eso,el paseo fue super agradable, y aunque nos habíamos hecho a la idea de que iríamos a ver el templo Bayon, uno de los templos principales, lo que vimos fueron otros templos más pequeños. Las vistas, sin embargo, complementaron el paseo. Recordábamos el paseo en globo en el Valle de los Reyes en Egipto y como estaba todo plagado de globos, aquí sin embargo solo divisamos uno a lo lejos.

Acabado el paseo, decidimos acabar el día y nuestra estancia en Camboya yendo al centro a pasear por sus puestecillos y cenar de nuevo en el restaurante griego con su folclore típico.

Y esta fue nuestra experiencia en Camboya, como hemos dicho, nos queda mucho país por recorrer de otra manera, en slow motion.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *