Este año, a pesar de que la pandemia sigue ahí (como el dinosaurio, cuando despertamos despues del 2020), nuestras ansias de viajar pudieron a nuestros miedos y decidimos hacerlo por lo alto – 23 días en Namibia y Botsuana.

Nuestro itinerario es bastante ambicioso, especialmente en un año con más complicaciones de las habituales (virus, controles PCR, toque de queda), pero no somos novatosy confiamos en tener tablas.

Este post es solo para que la familia vea que hemos llegado bien, y de paso damos pistas a los amigos que vendrán en unos días de cómo es llegar a Namibia en plena pandemia.

El Vuelo

Sabíamos que el vuelo (con Lufthansa) iba a ser largo y pesado, y lo fue. Los adultos casi no dormimos y los niños durmieron mal, pero todo correcto. Lo más destacable fue ver el aeropuerto de El Prat casi vacío en pleno agosto (pasamos el control de seguridad en 10 minutos).

En el aeropuerto de Frankfurt la mitad de los restaurantes cerrados y también un ambiente de ir al 40% de su capacidad.

Nadie nos pidió la partida de nacimiento de los niños (algo que publican en todos lados y que nosotros traiamos con una traduccion jurada al ingles)…imagino que la pedirán al salir (mñas preocupados de que los secuestres a que te los traigas de ilegales, al revés que en Europa)

Y por fin, después de 17 horas de martirio, llegamos al…

Aeropuerto de Windhoek

Solo habia 3 aviones en todo el aeropuerto, y uno era de carga – no creo que encontremos turismo de masas. El aeropuerto es muy pequeño y hay pocos recursos, por lo que tuvimos que hacer cola para todo

  • Cola para presentar los pasaportes
  • Cola para presentar los tests PR
  • Cola para pasar las maletas por el control de salida (esta nos la ahorramos solo porque éramos los últimos)

En total, más de 2 horas para salir de un aeropuerto del tamaño del polideportivo de Roda de Bara.

Otra hora más para llegar a la oficina de coches de alquiler y otra hora para que nos expliquen como funciona todo. Llegamos a Namibia a las 08:05 y no entramos en nuestro apartamento hasta las 13:00. Y se hace de noche a las 18:30!

Windhoek

Comimos algo rápido y descubrimos a nuestro pesar que les gusta el picante (y los dulces!) – algo muy propio de estos climas.

Fuimos a comprar provisiones al supermercado y se nos acercó un hombre a pedirnos un favor – nuestra primera reaccion fue decir que no íbamos a darle dinero, pero nos dijo que solo queria leche para sus hijas. A eso no podemos decir que no…cuando fuimos a coger la leche el hombre nos dijo que mejor la leche en polvo (un saco de 10 Kg) – que por el mismo dinero les dura mucho más. Eso nos golpeó aún más y le compramos grandes sacos de arroz, pasta, cacao…los niños le compraron galletas (que no serán de necesidad básica, pero seguro que le alegran el dia a alguien). No será la última vez que nos pase algo así en este viaje.

Al salir vimos como un empleado de seguridad del centro comercial cogia una de las barras de pan que le dimos. Asumimos que se la estaban quitando…y fuimos a asegurarnos de que no le quitasen lo que habíamos pagado legalmente. El hombre nos dijo que habíamos compartido mucho más de lo que esperaba y que él también tenía que compartir…que sabía que ese empleado estaba también pasando hambre y que él le había dado el pan.

Hugo me preguntó que había pasado, y le dije que había 2 posibilidades

  1. Que el hombre quisiera ser generoso con otros
  2. Que este hombre fuese asiduo al supermercado (y que usase este metodo de pedir a turistas a menudo), y que el pan era el «pago» al de seguridad para poder hacerlo sin que lo echasen

Le expliqué que nosotros nunca sabríamos cual de las dos opciones es la real – depende de que quieras ver lo peor o lo mejor en la gente.

Más tarde Sebas y Hugo recuperaron un poco de sueño mientras Sandra y Amalia paseaban por el mercado de artesanias – donde tuvieron el primer contacto con mujeres de la tribu Himba (las que tienen barro en el pelo).

Compraron pulseritas, se rieron un poco juntas (una de ellas se llamaba Bonita), pero no tenían cámara así que no hay fotos – nos encontraremos con esa tribu más adelante.

Un dia muy intenso, pero lo más difícil era llegar…por unas semanas no tenemos que preocuparnos de papelo – a disfrutar!

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Un comentario sobre “Llegada a Namibia

  • Dora Cabrera 19 agosto, 2021 at 09:02 Reply

    Hola chicos, me alegro que hayan llegado bien a pesar de la tortura del viaje. Creía que era más rápido llegar, supongo que el hecho de viajar por Lufthansa agrega horas al viaje ya que primero te llevan a Alemania, como nos pasó a nosotros en un viaje a Argentina, que salíamos vía Frankfurt. Lo importante es que están todos sanos y salvos. El incidente de la leche me dejó pensando que es cierto que caben las dos posibilidades, puede que fuera un profesional del saqueo y tuviera un ana ana con el guardia, pero de última era comida y tienen que pensar que beneficiaron a alguien. Creo que la incógnita la intuirán a lo largo de los días cuando conozcan mejor el medio en el que están. Al final todo son experiencias que enseñan sobre todo a los niños. De verdad estoy intrigada por ver con vuestros ojos una parte del mundo del que desconozco todo. Sólo sé lo que dicen los medios por eso vuestras impresiones o experiencias son importantes. Un fuerte abrazo para todos. Los queremos y cuidaros mucho

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