Oludeniz y el turismo masivo

Esta entrada pertenece a la serie Turquía
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Acabaron nuestros dias en Capadoccia y ya nos apetecía cambiar un poco de aires. Aunque el paisaje de Capadoccia y sus ruinas históricas son muy interesantes, vivirlos a 40 grados y sin sombra hacen que se nos quiten las ganas de seguir haciendo excursiones. Además, este es de los sitios más caros de Turquía y el bolsillo nos agradece irnos.

Por desgracia Turkish Airlines nos cambió la hora del vuelo…y en lugar de llegar a Dalaman a las 00:45 nuestro vuelo llegó a las 02:30 – entre recoger los coches de alquiler y llegar al hotel conduciendo más de 1 hora nos fuimos a dormir a las 05:00 AM. Ni que decir que al siguiente día no contratamos ninguna excursión ni hicimos más planes que ir a la playa.

La playa de Oludeniz y su Blue Lagoon son las estampas típicas que se ven en todas las agencia de viaje que quiren vender las playas de Turquía. Y quizás ese sea el problema – que han hecho un buen trabajo vendiéndolo, pero no regulándolo. El resultado es evidente (comparando fotos de agencia y fotos reales):

Además hay que sumar que el parapente es muy popular aqui – quizás decir popular sea decir poco. Siempre hay de media unos 50 parapentes volando sobre la playa y aterrizando sobre la misma playa donde está todo el mundo. Pasando a escasos metros de las tiendas y de la gente. A la que nos alejamos un poco de la playa más masificada, la arena se convierte en cantos rodados…un asco.

Pensamos «bueno, vamos al Blue Lagoon que al ser de pago quizás no esté tan lleno». Error – no sólo lleno, sino que por ser poco profundo y sin olas, es como una gran piscina de niños pequeños. Un infierno nada pintoresco.

La decepción fue bastante grande este día – hemos caído en una trampa de turistas como tantas otras en el mundo (Benidorm, Phuket, etc.) – Pasamos la tarde en la playa descansando sobre piedras, nos tomamos unos cócteles y nos fuimos al hotel. Cenamos bien en un restaurant cercano al hotel y a dormir. Eso sí, con la reserva hecha para el día siguiente en un barco privado.

El día del barco fue sion duda lo mejor de Oludeniz. Pasamos desde las 10:00 hasta las 16:30 en el barco, viendo el paisaje, parando en pequeñas calas donde el agua era cristalina y podíamos mirar los peces o experimentar curiosos cambios de temperatura en el agua (super fría en la superficie y caliente en el fondo, como en Antalia) o simplemente tirarnos desde lo alto de la rampa del barco. Los niños lo pasaron genial y todos acabamos hechos polvo per felices. Además la comida a bordo (con barbacoa incluída) fué genial y el capitan supo dejarnos nuestro espacio (aunque cobró un pastón por las cervezas).

Volvimos al hotel, cena y cama. Al día siguiente montamos en nuestros Peugeot 3008 hacia Pamukkale (3 horas). Nos vamos felices por haber hecho lo del barco – sin duda la única forma de disfrutar de Oludeniz.

3 comentarios sobre “Oludeniz y el turismo masivo

  • Dora Cabrera 23 agosto, 2019 at 22:07 Reply

    Por fin noticias! estan rácanos con la información, y yo que vivo soñando con ustedes, bueno para qué engañarlos, sobre todo con los niños. Un abrazo enorme para todos! Los queremos y los echamos de menos en esta vida apasionante que llevamos ahora.

  • Fani 24 agosto, 2019 at 15:16 Reply

    Nos encanta el azul!!

  • Fabio 27 agosto, 2019 at 01:02 Reply

    Yo por suerte me ahorro esas decepciones de ir a lugares con mucho turismo
    De la casa al negocio y regreso……..
    Ah por si no lo entendieron estoy siendo sarcastico….

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