Éfeso sigue impresionando la segunda vez

Los niños se levantaron como flechas para desayunar y bañarse en la piscina ante de partir para Selçuk. Tras unas 3 horas aprox llegamos a Ali Baba`s House, una pensión muy modesta de trato amable. Comimos mucho más barato que lo que nos hemos ido gastando en las zonas más turísticas. Y la tarde la dedicamos un poco a pasear por la ciudad, que era bastante agradable. Sebas y Jaime, incluso se compraron unas camisetas.

Esta zona es mucho más barata que Capadoccia, la costa o incluso Pamukkale, por lo que la cena nos sentó de maravilla.

Al día siguiente nos levantamos temprano para llegar a Éfeso antes que las hordas de turistas. Acertamos en este punto, porque en cuanto a madrugar para evitar el calor, solo decir que en Turquía el sol te achicharra desde las 9 de la mañana. Éfeso fue una ciudad griega que llegó a convertirse en la ciudad más importante del Imperio Romano oriental. Entrada 72 liras. Nos impresionó de nuevo la Biblioteca de Celso, imponente, vestigio de lo que fue en su tiempo la ciudad. Nos recorrimos las ruinas de arriba abajo, pero todos abandonaron menos Ana, Martín y Sandra, que pese al sol abrasador se recorrieron la ciudad hasta el final y volvieron.

Tras la experiencia, Nati y Jaime decidieron ir directamente al aeropuerto, esa tarde cogíamos un vuelo a Trabzon, nuestro último punto en Turquía. Los demás continuamos un poquito más y fuimos a la supuesta gruta de los 7 durmientes, según cuenta la leyenda, considerados santos por los católicos que fueron perseguidos por su creencia monoteísta y se resguardaron en dicha cueva.

Tras la corta visita, prescindible y decepcionante comimos algo rápido en Selçuk y fuimos al aeropuerto de Izmir, siguiendo a un GPS que en vez de llevarnos al aeropuerto de Izmir nos llevaba a un bar llamado igual en el centro de la ciudad. Por suerte nosotros nos dimos cuenta antes que Martín y pudimos ahorrarnos un buen atasco. Martín, Ana y los niños hicieron más de 24 km de más por culpa de Google. Finalmente, todos llegamos y cogimos el vuelo sin problemas. De ahí al hotel, Sulduz Hotel (regular) fueron 15 minutos. EL hotel era muy muy normal pero el personal extremadamente amable y además en todo el centro.

Solo nos quedó tiempo de un pequeño paseo antes de cenar que hicimos cada familia por separado. Nos llamó la atención que el ambiente musulmán era mucho más notable aquí, y veíamos numeroso burkas y velos que en la parte más occidental de Turquía era más anecdótico.

Por qué estamos en Trabzon? Por un monasterio en la roca y porque es el punto de entrada más cercano y barato a Georgia

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