De Postojna a Predjama: Trenes y Castillos bajo la Montaña

Si no se le llega a ocurrir al loco aquel del bigote unas décadas antes, seguro que el invento del “eterno retorno” nos lo llevamos los españoles.

Llegamos a la estación de tren de Ljubljana (1) y tomamos unos taxis a nuestros apartamentos. De ahí fuimos a buscar la furgoneta de alquiler, de nuevo al lado de la estación de trenes (2).

Cuando llegamos con la furgoneta, nos damos cuenta de que nos falta una silla de niño…vuelta a la agencia, al lado de la estación de trenes (3).

Cuando nos dicen que no tienen, decidimos comprar una de segunda mano. Después tomamos (por fin) rumbo a Postojna…aunque para entrar en la autopista tenemos que hacer un cambio de sentido…y sólo sabemos hacerlo en un sitio…la estación de trenes (4).

Para no seguir con la cuenta…en nuestra estancia de 3 días en Ljubljana, hemos pasado más de 10 veces por ese sitio…seguro que hay algo…algo magnético ahí.

Después de comer en McDonald’s (medida in extremis que no volverá a repetirse), tomamos la autopista y llegamos a Postojna sin demasiados problemas.

Al principio la impresión es que está sobreexplotado turísticamente. Las entradas son carísimas (163 € cuatro adultos y 4 niños) y hay hordas de turistas que se amontonan en las puertas de la cueva. Los chiringuitos llegan hasta la misma cueva, no hay espacio ni para sacar fotos de la entrada. Pero ahí acabaron nuestras quejas.

Una vez entras, te montan en trenes (sin techo) larguísimos, que se mueven a una velocidad bastante decente (20 km/h?) por unas cuevas que se van haciendo más y más impresionantes a medida que avanzamos. Pasados 2 minutos, ya no teníamos dudas de que valía la pena la entrada (incluso a ese precio). Y entonces nos dicen que nos bajemos.

Fue genial. Los niños respondieron de distinta forma. Daniela y Héctor estaban demasiado cansados para disfrutarlo, y Martín tuvo que cargar con Daniela durante el kilómetro de caminata. Héctor estuvo bastante gritón porque en el fondo también estaba cansado y en el fondo estaba un poco celoso de que su hermana tuviese brazos.

Hugo lo pasó mucho mejor, porque tenía un poquito más de pilas. Aprendió a decir “estalactita”…aunque le gustaba más decir “punchos en el techo”. Las cuevas son preciosas, probablemente las más bonitas (en cuanto a detalles y diferentes formas) que hayamos visto (comparándolas con Vietnam, Borneo, Catalunya y alguna otra que habremos visto por Irlanda, Mexico, etc.)

Lo impresionante, además del tamaño de la cueva, es la variedad de formas y colores en las estalactitas y estalagmitas. Nos llamaron la atención las “agujas” del techo o la estalagmita blanca.

Salimos destrozados, pero queríamos ver el castillo. Construido dentro de la montaña, perfectamente integrado en ella, es uno de los castillos más bonitos del mundo.

Lo que vale la pena es verlo desde fuera. Por dentro es muy simple, aunque las vistas son bonitas y el paseo es corto.

Hoy hemos hecho 2 de 2, pero a un coste alto. Los niños han acabado de cama, y nosotros peor. Aún así, el sabor de boca es muy bueno. Son maravillas que no esperábamos encontrar en un país tan pequeño y que nunca sale en las listas que uno se hace de los sitios que va a ver en su vida.

3 comentarios sobre “De Postojna a Predjama: Trenes y Castillos bajo la Montaña

  • fani 29 agosto, 2014 at 18:09 Reply

    Chulisimo! Si os han gustado estas cuevas tenéis que ir a las grutas de Bétharram; cerca de Lurdes. Las cuevas en cuestión, son las segundas más grandes de Europa. Tienen 5 plantas socabadas en distintas épocas y 80 metros de profundidad. La entrada son 13e ( peques gratis ). Y también vas en tren y barca por dentro.
    Hugo es muy fotogénico.

  • vanessa 27 diciembre, 2015 at 22:30 Reply

    hola,
    volastéis desde bcn, fuistéis en coche?

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