Gyeongju

Esta entrada pertenece a la serie Corea
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La decisión de parar en este pueblo innombrable para nosotros, fue porque tenía algunos  lugares de interés y era Patrimonio cultural de la UNESCO.

Está a sólo una hora de Busan en autobús express. El hostal lo elegimos por internet y habíamos hecho la reserva por teléfono, pero no teníamos ni idea de donde estaba ni como era. Pillamos un taxi hasta el hostel y recibimos la primera sorpresa.

El hostal,Sa Rang Chae, sale en la «Lonely Planet» por lo que había algún que otro guiri, y lo mejor de todo es que era una casa típica coreana. Este hostal tiene un encanto especial, es tranquilo, acogedor, muy sencillo y además está en pleno centro histórico, habíamos acertado de lleno.

El dueño del hostal nos recomendó un restaurante típico y allí fuimos. Pedimos un plato de vegetales y carne pero en seguida vino la cocinera a decirnos que era muy picante, por lo que pedimos el menú coreano tradicional según sus indicaciones.

Nos trajeron toda clase de platitos con verduras, sopas, carnes y pescados. Todos, absolutamente todos, tenían un color sospechosamente rojizo, excepto un bol de arroz y una tortilla. Efectivamente, picaba un montón, así que nos comimos el arroz y la tortilla. El agua de arroz que nos dieron para beber, estaba fresquita y muy buena para nuestra sorpresa.

Ligeritos como plumas nos fuimos a ver el parque de las Tumbas. Es Patrimonio cultural de la Humanidad y el sitio resultó ser un acierto. Las tumbas son de lo más originales.

Los reyes se encuentran enterrados bajo una gran mole de piedras, y sobres estas piedras construyen montículos de tierra que plantan con césped. El aspecto del cementerio, ya que se encuentran enterrados unos 20 reyes aquí, es un gran parque de montañitas redondeadas. Lástima que sólo pudimos sacar fotos al exterior de la tumba, porque en el interior está prohibido. De hecho, la única tumba accesible es la de  Cheonmachong.

En los alrededores del cementerio, hay muchos parques con flores, un observatorio astronómico o Cheomseongdae) y el Museo Nacional (al que no fuimos). El paseo por todo el recinto merece la pena.

Gyeongju merece la pena.

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