Día guiri en Busan

Esta entrada pertenece a la serie Corea
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Al día siguiente nos levantamos con espíritu guiri dispuestos a patearnos la ciudad. El pase de un día de metro es bastante barato y puedes ir a los sitios turísticos más importantes de la ciudad.

Empezamos con el Mercado Jagalchi (el mercado del pescado), pero salimos pitando de allí porque neveras, lo que se dice neveras, no vimos ninguna y el aroma, bueno.. os hacéis una idea.

De allí fuimos a la PIFF Plaza, no son más que calles peatonales por donde también pasan los coches, llenas de chiringuitos de ropa, comida, restaurantes, bastante animado. Decidimos comer allí, y pedimos una especie de paella de marisco coreana no picante. Resultado: nos picaban las pestañas y hasta el culo. Nos quejamos y nos trajeron la versión no picante, esta vez sólo nos quedamos sin el sentido del gusto.

De allí nos dimos una vuelta por el mercado de la ropa (Gukje market), donde podías encontrar ropa de todo tipo, pero siempre de mala calidad y de gusto dudoso, el precio no estaba mal.

Se acabaron los mercado por el día y nos fuimos a ver el Templo Beomeosa. Es el templo más famoso de la ciudad y el más bonito, además su ubicación lo hace muy atractivo. Está en lo alto de una montaña, por lo que es un lugar tranquilo y agradable para escapar de los rascacielos de la ciudad.

Después de 23 paradas de metro y un autobús llegamos a Beomeosa.

Agotamos el templo de arriba a abajo. Estaba oscureciendo y nos habían informado que en la playa (que está en plena ciudad tipo «Barceloneta»), por la noche había ambientillo e iluminaban un largo puente que une dos zonas de la gran ciudad. Allí fuimos.

La playa no estaba mal, había mucha gente, el puente estaba iluminado aunque no mucho, pero luces y carteles los que quisieras. Dimos una vuelta y nos fuimos al centro de la ciudad, a Seomyeon.

Fuimos allí estrictamente para cenar en busca de una parrilla coreana, donde te cocinas tú mismo la carne que pidas. Entramos en la primera que encontramos al salir del metro. Acertamos. La carne estaba exquisita, aunque tenías que evitar el resto de vegetales y demás cosas hiperpicantes que te ponían de acompañamiento. Nos comimos unos pimientos a la parrilla que nos aseguraron que no picaban en absoluto, y bueno … hemos perdido algunos recuerdos después de comer los pimientos.

Nos preguntamos de donde venía la carne, porque no hemos visto muchas terneras ni cerdos en Corea. La carne venía de Australia y de USA. No podía ser de otra manera, porque hacía tiempo que no habíamos probado carne de esa calidad. (Para los bicivoladores: os habríais pedido 3 bandejas más si hubiésemos encontrado esta carne en Beppu).

No estaba mal para un sólo día.

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