Coron, el paraíso del buceo de naufragios

Esta entrada pertenece a la serie Filipinas
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Llegamos a Coron con la marea baja. Teníamos dos objetivos en mente: encontrar alojamiento barato y encontrar una escuela de buceo a ser posible barata.

Teníamos una recomendación por parte de los canadienses, «Coron divers». La escuela la dirige Arni, un hombre filipino muy apañao y por eso no dudamos en hacer las inmersiones con él. Primero queríamos un «profe» filipino y no extranjero, porque normalmente los filipinos se conocen mucho más el lugar ya que los guiris sólo van allá a pagarse las vacaciones; y segundo nos hizo un precio por la especialidad de buceo en naufragios que no pudimos rechazar.

Justo enfrente encontramos nuestro alojamiento (estamos detrás de los árboles que salen en la foto), limpio, barato y regentado por mujeres muy simpáticas que nos tenían café y te preparado cada mañana. Como podíamos hablar con ellas todos los días, con Arni y su equipo (su hijo es dive master también) y estábamos rodeados de gallos, perros, gatos y cerditos, nos sentimos plenamente integrados en el barrio.

La verdad es que nos sentíamos muy a gusto, como estar en casa de la mama pero a lo filipino. Madres no sufráis que como estar en vuestras casas no hay nada.

Al día siguiente salimos todos, nosotros dos y otros 3 chicos que se estaban sacando el advanced, 2 de ellos filipinos y un canadiense. El buen rollo en el barco mientras nos dirigíamos a los sitios de  buceo era muy divertido. Y así pudimos conocer un poquito mejor a Jason, el chico canadiense.

Él es de Canadá, pero sus padres son ingleses así que se fue de vacaciones a Inglaterra en el año 90 y bueno aún no sabe como acabó alistándose en la armada inglesa. Ha estado nueve años en la armada y ha estado en sitios como Afganistán, Kosovo, Bosnia, etc… Ahora es bombero en Canadá, pero ha venido a Filipinas a ayudar en la construcción de un colegio y una iglesia. En sus semanas de vacaciones está aprovechando para bucear. Interesante ¿no?

En Coron y durante la segunda guerra mundial los yanquies bombardearon los barcos japoneses y se hundieron todos en el mismo día en una cruenta batalla. Así es como se ha convertido en todo un atractivo para los buceadores de naufragios. Los hemos visto enormes, enormes por los que puedes pasear dentro sin problemas, otros más pequeños y menos hondos a los que puedes ver con sólo meter la cabeza debajo del agua. La vida alrededor de los barcos es igual o casi más interesante por la cantidad de peces que viven y el coral que  invade las estructuras del barco.

La especialidad no ha sido fácil, a veces estresante por tener que pasar por sitios realmente estrechos, pero lo hemos hecho y ha sido muy emocionante. La verdad que una vez pruebas esto del buceo es muy vicioso.

Por las mañanas tocaba buceo y por las noches cervezas con gente que hemos ido conociendo por las inmersiones y cena con pinchitos de cerdo,que están que te cagas.

Esta vez no hay muchas fotos porque de momento no tenemos cámara acuática, pero todo llegará.

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