…nos gustan hasta los andares!

Esta entrada pertenece a la serie Malasia
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El viaje desde Taman Negara hasta Kuala Lumpur fué largo. Empezamos con 2 horas de barco (una canoa muy estrecha en el que apenas cabíamos de dos en dos y sin espacio para estirar las piernas). De ahí un autobús a Jerantut y finalmente otro hasta Kuala Lumpur (KL para abreviar).

El aterrizaje fué bueno. A pesar de que nuestro autobús se averió (llevamos 1 autobús y 2 barcos averiados en Malasia) las furgonetas que vinieron a sacarnos de la autopista nos llevaron directamente a nuestro hostal.

El hostal (Serai Inn) está impecable. Tuvimos algunos problemas con la conexión WiFi pero ya están arreglados. Estamos tan a gusto que nos cuesta asomar la cabeza al tórrido calor de la ciudad.

Antes de llegar, Sebas le dice a Sandra:

Sebas – Imagina que algún cabronazo te vende jamón de jabugo a 50 euros. Que hacemos entonces eh? Menuda putada de decisión no?

Sandra – No hay nada que decidir. Yo pago

Sebas – Anda! 50 euracos con lo ratas que estamos!

Dicho y hecho.

Encontramos un restaurante llamado «El Cerdo» (en un país con mayoría musulmana donde los que comen cerdo son sobretodo los chinos…a cachos pequeños y con especies a mogollón) donde se cumplió la tan temida profecía.

Y que pasa cuándo a Sandra le sucede algo así? Pues que se porta como una señora. Con dignidad y aplomo. Como una mujer adulta y racional que…suplica y se arrastra por un buen pata negra.

Total, que caímos.

Los platos eran exquisitos y abundantes. Pedimos jamón de pata negra (realmente bueno) y carne magra a la brasa con arroz catalán. Acabamos super llenos y satisfechos por unos 38 € (una fortuna si tenemos en cuenta que vivimos con 30 € diarios alojamiento incluido).

Era una buena señal: Kuala Lumpur nos iba a tratar bien.

Al día siguiente, nada. Pasamos todo el día planificando nuestro viaje por Borneo, Filipinas, Australia y Japón (Noticia para los que nos encontrarán en japón: tenemos los billetes para estar el día 5 de agosto en Nagoya!)

Al siguiente (miércoles) fuimos al centro comercial y pijo de KL. Nos pasamos la mañana disfrutando del aire acondicionado de los centros comerciales (enormes y megapijos) y fuimos al cine a ver una de hostias (Forbbiden Kingdom, con Jet Li y Jackie Chan). Estábamos exultantes de poder ir al cine de nuevo.

El centro comercial estaba al lado de las torres Petronas.

Son realmente bonitas para ser lo que son (rascacielos modernos). Parece mentira cómo algunos edificios de las mismas proporciones parecen armatostes de acero y cristal y éstas, en cambio, tienen cierta elegancia y belleza.

El jueves estuvimos en China Town. Una puta locura. Se supone que es la zona donde se congregan los «mochileros», y los servicios están hechos a la medida: ropa barata, relojes de imtiación, comida barata y películas pirata. Compramos algo de lo último y nos fuimos de vuelta al hostal. No nos encontrábamos bien del estómago (ay ese jamón! demasiada comida asiática) y pasamos el día en el hostal.

Hoy hemos aprovechado el día un poco más para ver lo que llamaríamos «naturaleza en lata».

 

Empezamos con el jardín de las mariposas (y otros insectos). De ahí al jardín de las orquídeas (gratis!) y casi nos metemos en el de los pájaros. Pero era demasiado grande y caro (35 RM) y estábamos demasiado cansados y hambrientos. Decidimos dejarlo para mañana.

Los jardines fueron una grata experiencia (más de lo esperado). Las fotos han quedado bien, pero la gracia también estaba en la tranquilidad del lugar.

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