Días tranquilos en Melaca

Esta entrada pertenece a la serie Malasia
Ver Más Entradas

De Kuala Lumpur nos fuimos a Melaca, una ciudad que según todas las guías ofrecería un cierto encanto colonial y algunos monumentos dignos de ver.

EL viaje fué corto y agradable (los autobuses «Super VIP» en Malasia solo tienen 3 hileras de asientos superanchos) y la llegada más o menos buena (nuestro hostal, Ringo’s Foyer, era agradable pero no demasiado limpio).

El primer día no hicimos gran cosa. Salimos a dar una vuelta por la ciudad y comimos el plato típico, bolas de arroz con pollo (la cocina del sureste asiático es SIEMPRE una combinación de pollo, arroz, fideos y huevo).

Lo interesante vino de noche, con el mercado de fin de semana. Baratijas para todos los gustos, karaoke infernal (los inmigrantes chinos se lo han traído con ellos) y sobretodo, buena comida. Por 3 euros Sebas se comió una bandeja de Sushi y Sandra tuvo dumplings y fritangas por un poco menos.

Al día siguiente salimos a recorrer la ciudad y sus museos. La ciudad se recorre en un día (si caminas rápido, en medio) y los museos no son gran cosa. Por lo visto están montados para turistas orientales, que se caracterizan por no leer nada ni parar ni un segundo delante de nada. Ellos llegan, se sacan la foto con lo que haya de fondo y siguen a paso ligero. Para mejorar la experiencia de estos «devoradores» de museos, los museos de Melaca no explican casi nada sobre lo que exponen ni siguen ninguna clase de línea temporal o lógica.

Además, como el tiempo medio de un turista oriental en un museo es de pocos minutos, se han inventado museos de TODO para hacer el paseo más largo. Museo de historia, Museo de la Literatura, Museo de la Educación, Museo Marítimo, Museo de la Belleza y Cosmética, Museo de la Aduana…Si! Museo de la aduana! Donde se pueden ver escenarios de mentira con material decomisado, etc. Apasionante.

Paseamos por el de historia, que es el único bien ventilado y con aire acondicionado y nos fuimos a dar una vuelta por las iglesias y ruinas de la época colonial (holandeses, portugueses, ingleses).

Lo último fué ir al cine a ver «Iron Man». La peli no estaba tan mal como pintaba (y es que pintaba MUY mal). Lo curioso de ir al cine aquí es la gente. Se ríen de TODO lo que pasa. De los chistes y las tonterías…y a veces también de las escenas de acción (qué gracia hay en un tiroteo?). Son como niños.

De vuelta a Kuala Lumpur nos dimos cuenta de que lo mejor de Melaca no es lo que sale en las guías, sino la tranquilidad que se respira (y lo barato que es comer bien!)

IMGA0971

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.