Las Islas Perhentian

Esta entrada pertenece a la serie Malasia
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Dejamos atrás la jungla de Cameron Highlands para dirigirnos a las Islas Perhentian. Son dos islitas al norte de Malasia (nosotros fuimos a la pequeña) que según todas las guías cumplían con el molde local de playa perfecta: arena blanca, aguas cristalinas, palmeras.

Éstas, como factor diferencial, ofrecían un estado de desarrollo muy primitivo: ni carreteras, ni coches, ni electricidad (excepto por los generadores) ni cajeros…Uno espera algunas desventajas de un sitio tan poco desarrollado, pero nosotros teníamos mono de «Robinson Crusoe» y queríamos ver una isla más o menos virgen (además, y quizás la razón principal, hay muy buenos fondos marinos y ya tenemos mono de inmersiones!)

Pues bien…ni una cosa ni la otra.

El aparato turístico de la isla se ha desarrollado muy mal, ni mucho ni poco: mal. Todo está sobre la playa (Long Beach): restaurantes, chiringuitos, escuelas de submarinismo, hostales…todo. Y cuando decimos sobre la playa queremos decir eso: sobre la misma arena. Da la sensación de que la playa está completamente abarrotada de cosas. Muy lejos de aquellas playas de Ko Pha Ngan (que las guías de viaje tachan de «sobreexplotadas») donde solo veías arena y cocoteros, en estas ves tiendas, basura y anclas. Si, anclas.

Esa es la segunda parte. Si la playa está invadida de tiendas y bastante basura, el agua está completamente invadida por los barcos. No hay una zona para los bañistas, así que la sensación es que tu ahí estás de más.

A todo esto se nos sumó un tiempo horrible. Llovió todos los días que estuvimos en la isla (lo que precipitó que nos fuésemos a los 3 días). Ni pudimos hacer submarinismo (el mar estaba fatal) ni bañarnos en la playa. Incluso presenciamos un tornado.

Las restricciones de electricidad nos hacían salir del hostal (el más deprimente en el que hemos estado) y por suerte encontramos a Anna, una chica catalana con la que hicimos buenas migas. Las charlas con ella y con otras chica (Jio y Herta) hicieron que los días pasaran más deprisa en nuestra pequeña paraíso-cárcel.

Al tercer día decidimos salir hacia Taman Negara (un parque nacional con el «Rain Forest» más antiguo del mundo (130 millones de años). Anna iba al mismo sitio y decidimos ir todos juntos.

De momento Malasia está siendo un contínuo sube y baja. Penang no nos gusto; Cameron Highlands si. Perhentian no ha sido nada del otro mundo…y Taman Negara promete mucho.

País de contrastes…

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