Lago Sevan

De día Dilijan tampoco nos pareció un lugar que nos quitase la respiración, es bonito porque está rodeada de bosque y la vista de las montañas es muy bonitas. Pero nuestro plan era visitar el lago Sevan y el monasterio Sevanavank. EL tiempo de trayecto es una hora más o menos.

Primero fuimos al monasterio que está emplazado en una especie de península y cuyas vistas son impresionantes, se ve casi todo el lago, pues no puede verse el fin, pues este lago es de grandes dimensiones, según hemos leído inicialmente tenía 96 km de perímetro.

Dimos un paseo en barco por el lago, sobre todo por los niños tras visitar el monasterio. La visita mereció la pena, tras lo cual nos fuimos a comer a la ciudad de Sevan, para buscar un restaurante recomendado por tripadvisor, que estaba cerrado. Al final comimos en un sitio de comida más bien mala y compramos algunos pantalones para los niños, ya que aquí las temperaturas son más bajas.

Satisfechos con las visitas volvimos al hotel, por el camino nos cayó un diluvio con granizada y todo. Nosotros no llegamos a ver la granizada pero los laterales de las carreteras estaban llenos de granizo cuando llegábamos a Dilijan. Por el frio nos apeteció tomarnos un café calentito pero la experiencia no fue la esperada. Como seguía lloviendo decidimos quedarnos a cenar en el hotel, con vino excelente incluido.

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