Boka Kotorska

Esta entrada pertenece a la serie Montenegro
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Quedamos con Antonio, nuestro capitán de barco , a las 11 de la mañana y casi llegamos tarde, se duerme tan bien aquí con el ruido de las olas. Resulta que Antonio e estudiante de CIencias del Mar, y para ganarse la vida tiene una lancha donde lleva a algunos turistas. Nos explicó cosas  muy interesantes sobre la zona y los balcanes , así como su miedo y el rechazo del 60% de la población montenegrina a la entrada del país en la Unión Europea.

En nuetra ruta por la bahía, primero desembarcamos en la isla artificial de Nuestra Señora de la Roca (Gospa od  Škrpijela) y desde allí tuvimos una Buena panorámica de la isla , esta natural, de San Jorge (Sveti Ðorde) . Las dos islas efstán enfrente de la costa de Perast, paramos en este pueblo, que nos pareció tranquilo y donde aprovechamos a comprar unas postales.

Tras la visita a Perast, decidimos dado el calor que pegaba, tomarnos un merecido baño en el adriático, le pedimos a Antonio que nos llevase a la playa más bonita de la zona.  Así llegamos en barca a  Bajova KUla. Es bonita, de aguas claras, fondo de piedra y como paisaje de fondo las vistas de la bahía, una playa de ensueño, sino fuese porque al querer secarnos en nuestras toallas vino uno de los camareros del bar que hay en la playa para decirnos que no podíamos extender nuestras toallas sin pagar. Podíamos irnos al trozo más que pequeño destinado a los que como nosotros piensan que las payas deberían ser gratis… este trozo no era tan cool. Nos causa impacto cada vez que alguien nos dice que esa playa es suya… suerte temenos de que en España las playas son públicas.

Pese a todo, la experiencia fue genial y acabamos comiendo en el restaurante de la playa,  y fuimos literalmente los últimos clientes de la temporada, y nos dieron exactamente 10 minutos pare elegir platos si queríamos comer, resultó una Buena comida.

Ahora ya con el estómago lleno, bronceados y con sueño le dijimos a Antonio que nos dejase en Kotor, aprovecharíamos para pasear por la ciudad Antigua (Stari Grad) ( la tarifa de Antonio son 2 euros hora, una hora cada 4 gratis). Después ya volveríamos en taxi al apartamento (5 euros)

El paseo resultó agradable y pese a la presencia de dos cruceros pudimos apreciar las callejuelas de Kotor y perdernos en ellas. Nos recordó a Dubrovnik, en pequeñito, sin tanta presión turística. No vamos a nombrar los datos de la ciudad, eso está en internet, ni la cantidad de Iglesias , conventos y monasterios de la ciudad Antigua, ni la arquitectura fascinante gracias a los venecianos, eso se puede leer. Recordaremos el paseo tranquilo y la cantidad de bares que ofrecen menús para turistas de dudosa calidad. Siempre nos preguntamos, en invierno qué harán? Cuando pro ejemplo este invierno según nos contaba Antonio llegaron a 15 grados bajo cero.

Reventados dimos el día por terminado, elegimos para cenar un restaurante cerca del hotel, confesamos que estamos algo cansados y que lo que nos apetece hacer mañana es disfrutar de la playa que tenemos  delante de nuestro apartamento. Que así sea.

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