Hiroshima

Esta entrada pertenece a la serie Japon
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Cuando uno dice «Hiroshima» a todos nos viene lo mismo a la cabeza. Desde que llegas a la ciudad no puedes dejar de pensar en ello.

Al bajar de el tren hicimos (lo reconozco) algunas bromas de humor negro («esta ciudad es la bomba») y otras sandeces. Los españoles nos reímos de nuestras tragedias también, así que es justo.

Se nos pasaron las ganas de reír cuando nos enteramos de que el hotel no era el que pensábamos, que estábamos en la parada equivocada y que teníamos que pagar bastante para llegar. A punto estuvimos de irnos de Hiroshima por el cúmulo de cagadas que tuvimos en las primeras horas…pero aguantamos.

Y por si nos quedaban algunas ganas de risa, llegamos al Dome.

A nosotros (Sebas y Sandra) por lo menos se nos acabaron todas las risas. Estar en presencia del único edificio que atestigua la primera bomba atómica lanzada contra seres humanos no es broma. Mis hermanos y cuñados no sintieron esa punzada histórica y se sacaron fotos junto al monumento, entre comentarios y risas.

Nosotros sacamos fotos del monumento, pero ninguno quiso hacerla junto a él (ni falta hizo que nos lo dijésemos…fué una de esas cosas que parecen evidentes).

Para acentuar más el sentimiento de pesar, miles de grullas de papel llenaban varios monumentos alrededor del Dome. Las empezó una niña enferma de leucemia (por efecto de la radioactividad) porque cada una le da (según cuentan en Japón) derecho a un deseo. Ella pensó que si hacía 1.000 se curaría…pero murió antes de acabarlas.

Sus compañeros de clase acabaron las 1.000, y a partir de aquello miles de niños de todo Japón han ido donándolas a un fondo común que se exhibe en otro monumento. El nudo en el estómago era importante a esas alturas (a pesar del cinismo con el que hemos ido galvanizándonos a lo largo del viaje)

La siguiente parada fué el monumento a las víctimas y una antorcha que sólo se apagará cuando todas las bombas atómicas del mundo hayan sido desmanteladas…esperemos que no sea un fuego fatuo.

Y para finalizar, un paseo por el Peace Memorial Museum. No nos atrevimos a sacar fotos (os hemos robado un par de internet). El ambiente era de tristeza, vergüenza y mucho respeto. Había fotos de Hiroshima antes y después de la bomba, objetos calcinados (como triciclos o ropa de niño) y reproducciones de las quemaduras que produce la radioactividad. Escalofriante.

Nos enteramos de muchas cosas que empeoraron aún el sentimiento de vergüenza por la raza humana:

  • Estados Unidos suspendió los bombardeos aéreos en las ciudades «candidatas» a La Bomba con el objetivo de evaluar mejor los daños que La bomba causaría (todo muy científico)
  • Einstein (el pacifista) escribió una carta al presidente de los EEUU para que se investigase sobre la aplicación de la Fisión en Bombas.
  • Hiroshima fué elegida, entre otras muchas cosas, porque hacía un buen día y la visibilidad era buena (por lo mismo se salvó Kyoto)
  • La bomba se tiró cuando Japón ya estaba virtualmente derrotado. No se trataba de acabar la guerra con Japón (que estaba buscando una salida para rendirse manteniendo al Emperador), sino para evitar que Rusia se subiese al carro de la guerra en el Pacífico y ampliase así su radio de influencia. Es decir, para frenar a Rusia bombardearon a los japoneses, que para ese entonces no eran amenaza alguna.

Salimos en silencio.

De ahí nos fuimos a Miyajima, una isla con una de las «postales» más famosas de Japón: el Torii flotante.

La isla es bonita, llena de callejones y con unas vistas agradables. Sacamos decenas de fotos al Torii (que con marea baja no se ve flotando) y volvimos exhaustos al hotel.

Las fotos son bonitas, pero esta noche nos vamos a la cama con pensamientos menos bellos sobre el mundo en general.

2 comentarios sobre “Hiroshima

  • VIRGILIO 21 agosto, 2008 at 19:58 Reply

    Hola bichos, q tal,espero q bien y disfrutando del viaje.
    yo por cosas de la vida estoy en España
    Sandra? t acuerdas en Auckland cuando nos conocimos q hablamos un monton de cosas entre ellas que en esta vida hay q disfrutar por q en cualquier momento t cambia todo, pues eso, m llamaron estando en Wellin,Mi madre estava ingresada,cancer de tiroides creo q no t tengo q decir nada mas tu sabes como es eso.asi q aqui estoy hechando de menos a mi madre e intentando sacar fuerzas para pasar los dias.Bueno,espero q disfruteis muxo sois cojonudos y m alegro de volver a leeros,es una distraccion q m ayuda,y esos comentarios y fotos siempre en vuestro estilo buenisimos.saludos y cuidaros muxo

  • nayla 11 octubre, 2008 at 23:54 Reply

    estab buscanso info por que ee.uu tiro la bomba a hiroshima y me encontre cn esto

    bueno no importa muy interesante
    besos

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