Después de 12 horas de mal dormir en el tren llegamos a Hue, la capital de Vietnam durante los siglos de la dinastÃa Nguyen. Se trata de un destino con interés arquitectónico e histórico más que paisajÃstico, aunque los paisajes son bonitos en todo Vietnam hasta ahora (campos de arroz, rÃos, etc.)
La ciudad nos gustó de entrada. Mucho más tranquilo que Ha Noi, más limpio y con un encanto colonial innegable. A pesar del calor (que empieza a ser molesto) y la humedad (que anuncia hordas de mosquitos), uno se siente como en esas pelis en las que el tÃpico soldado francés se queja del destino que le ha tocado “en las colonias”.
El hotel está genial (Sports Hotel). Un poco caro para nuestro presupuesto (14 euros la noche por la habitación doble) pero está limpio, es cómodo y tenemos todas las facilidades (aire acondicionado, desayuno buffet, internet en la habitación, TV por cable en inglés y la TVE internacional!)
Decidimos dedicarnos usar el resto del dÃa a perrear y a planificar la semana. TenÃamos mucho en la cabeza después del cambio de planes que nos llevará a Bangkok antes de lo esperado. Contratamos el transporte (sin guÃas, sin tours, sólo transporte) para las tumbas imperiales y para Hoi An en una agencia de viajes local (Kim Travels). Los precios eran razonables y parecÃan enterarse de lo que hacÃan.
Contratamos los vuelos de Hue a Ha Noi y de Ha Noi a Bangkok. Lo segundo lo hicimos por teléfono con una vietnamita que apenas entendÃa inglés, asà que la providencia nos ayude.
Al dÃa siguiente decidimos recorrer la ciudadela antigua que se encuentra al otro lado del rÃo. Fué, sin esperarlo, una de las edificaciones y experiencias más tranquilas y agradables que habÃamos tenido hasta entonces en Vietnam (muuuuucho mejor que el templo de la literatura en Ha Noi y que Ha Noi en sà mismo).
Aquà algunas fotos de la ciudadela y otras tomadas en Hue: