HabÃa llegado el dÃa esperado, Ãbamos a ver a los guerreros de Terracota. Decidimos contratar un minitour que nos llevase a ver tres cosas que están alejadas de Xi’an: el poblado neolÃtico de Banpo, La tumba del emperador Qin y los guerreros de Terracota.
Primero visitamos el poblado neolÃtico que está a 10 Km de Xi’an. El poblado excavado muestra el trazado de las casas y las áreas de cocina, y forma parte de un museo. El poblado tiene unos 6000 años de antigüedad y en él también se exhiben cerámicas, armas e incluso vasijas de entierros infantiles de la cultura Yangshao.
Al salir de allÃ, y no sabemos porqué nos llevaron a ver el proceso de fabricación de la seda con la susodicha tienda de guiris. Éramos 7 guiris en total: 4 franceses, 3 españoles y 1 austriaco. Pero fue Sebas quien le dijo a la guÃa: “no queremos comprar nada y nos gustarÃa pasar más tiempo en los guerreros y no en las tiendas; porque cuando contratamos el tour nos dijeron que no habÃa tiendas de souvenirs incluidas”. Todos los otros guiris decÃan que sà con la cabeza como tontos y la china se quedó un poco como ” y ahora qué hago?”.
La medio bronca funcionó porque nos sacaron de allà y nos llevaron a ver el proceso de fabricación de los guerreros, simple como un botijo porque estos utilizaban moldes modernos, pero este no era el proceso original. Allà también habÃa tienda pero la china nos dijo que pasásemos a la salida y todos nos fuimos de allà pies para que os quiero.
Después de esto nos llevaron a un restaurante a comer, era para guiris, pero la comida era abundante, buena y no demasiado cara.
Y por fin llegamos a Los guerreros, a unos 35 Km de Xi’an al pie de Li Shan. En 1974 unos campesinos buscando un pozo de agua desterraron estas figuras de tamaño real de caballos y guerreros. Los guerreros es una parte de una enorme tumba, Qin Shihuang Ling, construida por el primer emperador, Qin Shi Huangdi.
Lo que al parecer era la tumba principal del emperador se encuentra a 1,5 Km al oeste de donde fueron localizados los guerreros. Aún no se ha descubierto la entrada principal de la tumba. Se cree que el techo estaba lleno de joyas representando el cielo y se inyectaba mercurio mecánicamente para dar la sensación de que los rÃos fluÃan. Distintas excavaciones han encontrado cantidades de mercurio en el suelo. Varios cientos de obreros invirtieron 36 años en la construcción de esta tumba, que el emperador ordenó a la edad de 13 años poco después de la subida al trono. Según la leyenda,los trabajadores y supervisores que participaron en su diseño y construcción fueron enterrados vivos en la tumba. También se dice que el emperador era tan supersticioso y pusilánime que hizo construir la necrópolis como señuelo, pero que en realidad fue enterrado en otro lugar.
Ahora tienen montado un chiringuito turÃstico de la ostia. Incluso el campesino que descubrió la tumba está sentadito esperando firmar un autógrafo previo pago.
Entramos al panteón principal, Bingmayong, la vista es impresionante pero claro, hemos visto muchos guerreros imitaciones durante el camino y ya no impresiona lo esperado. En este panteón las figuras están ordenadas en posición de batalla en once columnas de oficiales, soldados con lanzas y espadas (muchas armas auténticas que han sido saqueadas durante la rebelión) y otros conduciendo carros de caballos. Cada figura tiene 1,8 m de altura y cada cabeza ha sido modelada individualmente con una expresión única copia exacta de cada soldado y caballo del emperador. Al ser descubiertas las figuras lucÃan mejillas rosadas y uniformes pintados pero con los trabajos y la intemperie se ha ido todo el color y las figuras ennegrecieron. Algunas de las más de 7000 figuras de terracota han sido restauradas, pero se siguen desenterrando y restaurando más figuras. Se supone que es tan inmensa que para desenterrarla en su totalidad habrÃa que reubicar doce pueblos y media docena de fábricas.
Los pabellones 2 y 3 son más pequeños y de hecho el 2 está en reparación. Otro objeto encontrado es el modelo en miniatura en bronce de un carro con caballos y cochero, de la dinastÃa Qin y que es igual a los que usaba Qin Shi Huangdi en sus viajes de inspección.
Por último fuimos a la tumba de Qin, hay que subir una montañita con 283 peldaños, pero no es nada impresionante, lo mejor es el palacio (Patrimonio de la humanidad) y está cerrado. Se acabó el tour, de vuelta al hostal, derrotados, ducha y cena.